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La Plataforma en contra de las macrogranjas de Navarra teme que el proceso judicial contra Valle de Odieta se cierre sin esclarecer responsabilidades

El juzgado de Tafalla tiene que decidir si continúan o no con el juicio contra las empresas Valle de Odieta y HTN por un supuesto delito medioambiental. Los miembros de la plataforma creen que este juicio puede suponer un antes y un después en la lucha contra la ganadería industrial en Navarra. La movilización social es más necesaria que nunca para que las grandes empresas no se libren tan fácilmente de su responsabilidad en cuanto al daño ambiental creado.

La Plataforma Navarra en contra de las Macrogranjas ha trasladado hoy en rueda de prensa en qué punto se encuentra el proceso judicial abierto contra las empresas Valle de Odieta y HTN, ambas relacionadas con la macrogranja de Caparroso, por un posible delito medioambiental. Los grupos y personas que forman parte de la plataforma han querido dar a conocer que, finalizada la fase de instrucción, los juzgados de Tafalla tienen que decidir si continúan con la instrucción del juicio. La plataforma teme que los tribunales decidan el archivo de la causa.

También han pedido al Gobierno de Navarra que se persone en la causa abierta contra la macrogranja Valle de Odieta-HTN por el vertido contaminante de 2021. Para que así defienda de manera efectiva la integridad de los espacios protegidos que son de su incumbencia, así como el bienestar y salud de todas las navarras y navarros.

En febrero de 2021 las empresas Valle de Odieta y HTN, asociadas a la macrogranja de Caparroso, indiciariamente produjeron un grave episodio de contaminación, al parecer, por regar con digestatos resultantes del proceso de biometanización las parcelas agrícolas de su propiedad cercanas a su explotación en Navarra. Aparentemente, utilizaron los pivots de riego por aspersión de dichas parcelas, una práctica no autorizada. Este hecho fue detectado por colectivos ecologistas y habitantes de las localidades de Marcilla y Caparroso, que denunciaron los vertidos contaminantes que se habían lanzado al río Aragón.

La contaminación produjo importantes escorrentías, que llegaron a generar auténticas cascadas de residuos líquidos por los barrancos de la zona. La contaminación llegó incluso al espacio protegido ZEC de los Tramos Bajos de los ríos Aragón y Arga, hábitat de especies en peligro de extinción como el visón europeo y el galápago europeo. También afectó al Parque Natural de las Bardenas Reales e incluso a una cueva donde habitaban murciélagos que constituyen la única población de estas especies en Navarra.

Ante la gravedad de los hechos, corroborados con mediciones de la cantidad de nitratos de los residuos vertidos, las organizaciones ecologistas pidieron al Gobierno de Navarra y la Confederación Hidrográfica del Ebro que realizaran analíticas oficiales para determinar la calidad del agua en las inmediaciones de la macrogranja.

Estas organizaciones elevaron también sus denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Navarra, que a la vista de la documentación presentada la admitió a trámite. Esto obligó al Gobierno de Navarra a iniciar actuaciones para remitir informes a la fiscalía, que indican que las empresas no tienen autorización para utilizar los digestatos como si fuera agua de riego.

En este procedimiento, tanto la Fundación Sustrai Erakuntza como Greenpeace, miembros de la Plataforma Navarra en contra de las Macrogranjas se personaron en la causa para conocer todas las actuaciones judiciales y tratar de dirimir las responsabilidades ante la gravedad de los impactos derivados de los vertidos contaminantes.

Recientemente el juzgado de Tafalla ha dado por terminada la fase de instrucción, en la que  se han realizado diversas tomas de declaración a directivos de las empresas implicadas. Hay que destacar que en todas ellas, las personas investigadas no han querido responder a las preguntas formuladas por la acusación popular. De este modo, el movimiento ecologista y la población afectada ha visto hurtada la posibilidad de conocer detalles importantes de los hechos, que pueden ser clave para determinar las responsabilidades de las empresas y sus directivos.

Los grupos y personas que forman parte de la Plataforma Navarra en contra de las Macrogranjas quieren dar a conocer que, finalizada la fase de instrucción, los juzgados de Tafalla tienen que decidir si continúan o no con la instrucción del juicio. Y temen que los tribunales decidan el archivo de la causa.

Este hecho supondría cerrar en falso las investigaciones realizadas y quedaría sin determinar la responsabilidad de la grave contaminación que se produjo en 2021. Pero además, supondría enviar una señal perniciosa, tanto a las empresas implicadas, Valle de Odieta y HTN, como  a empresas similares, dándoles a entender que su ingeniería jurídica y su pertenencia a un poderoso lobby, les puede valer para seguir librándose de las responsabilidades por la grave  contaminación ambiental que producen.

Ya es de sobra conocido que la macrogranja de Caparroso y sus empresas Valle de Odieta y HTN arrastran un expediente extenso de irregularidades. Hasta 2018 la empresa fue sancionada por parte del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra en 11 ocasiones, por haber cometido hasta 39 supuestas infracciones e incumplimientos de su autorización. Sin embargo los procesos sancionadores hasta el momento eran procesos administrativos. El actual del que estamos hablando, es un proceso penal al tratarse de un delito medioambiental al haber afectado zonas de especial conservación.

Por todo ello, la Plataforma Navarra en contra de las Macrogranjas ha realizado las siguientes peticiones:

  1. A los tribunales de justicia, para que investiguen hasta el final todos los posibles delitos medioambientales, y en este caso concreto, que continúen con el proceso judicial hasta que se determinen todas las responsabilidades que puedan existir.
  2. Al Gobierno de Navarra, para que decida personarse en la causa abierta contra la macrogranja Valle de Odieta-HTN por el vertido contaminante de 2021. Para que así defienda de manera efectiva la integridad de los espacios protegidos que son de su incumbencia, así como el bienestar y salud de todas las navarras y navarros.
  3. Al departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, para que ponga los medios adecuados y realice las actuaciones que sean necesarias para revertir la situación de todos los territorios contaminados por exceso de nitratos. Contaminación que afecta a suelos, aguas superficiales y subterráneas, así como a la biodiversidad que estos albergan, y que es producida mayormente por el modelo de agro-ganadería industrializada que se está imponiendo y facilitando por la Administración Foral.
  4. Y a todas las instituciones implicadas, sean locales, autonómicas o estatales, para que declaren una moratoria a la implantación o ampliación de industrias del agronegocio.

Finalmente han hecho un llamamiento a la población para que se organice y defienda los espacios naturales y su entorno. Porque la contaminación por nitratos y otros contaminantes producidos por el modelo agrario y ganadero industrial se está extendiendo por toda la geografía navarra, causando graves consecuencias ambientales y sociales, hipotecando nuestro futuro. Por ello, creen que las actuaciones contaminantes y depredadoras de macrogranjas como Valle de Odieta han de servir como ejemplo y acicate para dicha movilización popular. Siempre ha sido importante defender los bienes naturales del expolio y extractivismo de las lógicas del capital, pero en el contexto actual de emergencia climática, la defensa de los mismos es una necesidad que necesita de la implicación de la población. Desde la Plataforma Navarra contra las macrogranjas seguirán trabajando por el fin de este modelo de producción que contamina nuestras tierras y aguas, empeora la calidad de vida de los pueblos, genera gran sufrimiento animal con un modelo de producción que no puede integrarse con la vida del entorno, enriqueciendo únicamente a grandes empresas y fondos de inversión.