REAS Navarra, ante la convocatoria de Huelga Feminista General realizada por el Movimiento Feminista de Euskal Herria, quiere mostrar su adhesión a esta movilización en favor de un sistema público de cuidados.

La Economía Social y Solidaria es una Economía Feminista, que no sólo aspira en su práctica a colocar a las personas y a la naturaleza en el centro de la actividad económica, sino que participa de los diferentes debates y propuestas que en las últimas décadas han politizado cuestiones tan necesarias para una economía que se quiere transformadora como los cuidados. El trabajo remunerado es la actividad principal que vertebra la construcción social. En torno al mismo se reorganiza todo lo demás. Poner los cuidados en el centro supone transformar no sólo las políticas y estructuras laborales a través de políticas públicas, significa un cambio de paradigma que afecta a las comunidades, a la construcción de afectos, a las relaciones interpersonales… y sobretodo a no permitir que los cuidados se construyan sobre una precariedad basada en la división sexual del trabajo y en arraigadas tendencias clasistas y racistas muy presentes en nuestras sociedades.

Visibilizar lo invisible es siempre un objetivo del feminismo, por ello la lucha feminista la entendemos como la lucha por un cambio estructural de un sistema extractivista en lo político y en lo económico, construido desde la explotación o desde el ostracismo de sus miembros más vulnerables. Reivindicar la dignidad y la centralidad de los cuidados, es un llamamiento para construir ese otro mundo posible.

Esta es una lucha que ni empieza ni termina en la Huelga del 30 de noviembre, y para poder seguir construyendo alternativas, rescatamos este artículo de 2017 de Christel Keller Garganté, Cátedra UNESCO Mujeres, Desarrollo y Culturas de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya, para FUHEM Ecosocial, el cual creemos muy completo a la hora de abordar un tema tan evidente como complejo:

“En definitiva, una apuesta política que se proponga una resolución de los cuidados justa y sostenible tiene que procurar que la familia cargue menos peso, que el sector público se responsabilice más y que el mercado no vaya en detrimento de la calidad del cuidado ni de los derechos de las personas cuidadoras. En lo que se refiere a la comunidad, es importante darle un mayor protagonismo en la organización social del cuidado, ya que tiene una gran capacidad performativa en lo que se refiere a la politización del mismo.”